Y si te queda alguna que no está aquí, la sesión gratuita de 20 minutos sirve exactamente para eso.
No hace falta un diagnóstico ni saber exactamente qué te pasa. La sesión gratuita está pensada precisamente para ayudarte a descubrirlo.
Puedes reservar la primera cita a través de WhatsApp.
El trabajo está pensado para hacerse online, para que podamos conectarnos desde donde sea: el proceso es igual de efectivo. Las sesiones grupales de yoga también se hacen de forma presencial, en grupos reducidos.
La confidencialidad es un pilar ético de la profesión, con límites legales muy concretos (riesgo grave para la persona o para terceros).
Habitualmente semanal al principio, ajustable según el proceso.
Sí, siempre que avises con más de 24 horas de antelación. Si se cancela con menos margen, esa sesión se pierde.
No es necesario estar en psicoterapia para hacer las sesiones de yoga. Puedes hacerlas de manera independiente o complementaria a tus sesiones, cuando lo sientas necesario.
No. La terapia parte siempre de la conversación y de lo que necesites trabajar. El componente físico del yoga terapéutico se incorpora siempre y cuando aporte a tu proceso, nunca de forma impuesta ni en todas las sesiones por igual. Además, esta forma de terapia no necesariamente se basa en hacer posturas de yoga, sino en complementarla con elementos que pueden ser otros, como la respiración, meditaciones, visualizaciones, etc.
Significa que no me centro solo en la mente: mi trabajo conecta la mente, la conducta, el cuerpo y también la dimensión energética, espiritual y existencial de cada persona.
No sustituye a la psicoterapia tradicional, sino que la complementa, dando espacio también al cuerpo y no solo a la palabra.
No. Lo "energético / espiritual / existencial" no implica una creencia religiosa concreta, sino una dimensión más de la persona que muchas veces se deja fuera.
Es un acompañamiento terapéutico individualizado: se decide según las necesidades de cada persona y lo que más necesite en cada momento. No es un paquete cerrado.
No. Aunque no tengas ansiedad ni un malestar concreto, este enfoque también sirve para autoconocimiento, conexión contigo misma/o, o simplemente cuidarte.
Veinte minutos, sin compromiso y sin necesidad de saber qué te pasa. Escucho qué te trae hasta aquí y te cuento cómo trabajo.
Escribir por WhatsApp